Monday, March 16, 2020

"If liberty means anything at all, it means the right to tell people what they do not want to hear." --George Orwell

Zatepa miec cahuitl, axcan niccuiloa occepa, yecce axcan ipan nahuatlahtolli. Nimomachtia nahuatlahtolli ihuan ahmo nicmati miec tlahtoltin, yecce nechpactia yehyecoz. Axcan ticpiah coronavirus cocoliztli ihuan onicpix nihuecahuaz nochan. Ahmo onitequiti. Yecce onicpouh ihuan onictlahtolcuep tlamantli: ce xochitlahtolli itech Ernesto Cardenal. Yehuatl Uruguayo.




Intla nimitzpolihuiz…

Intla nimitzpolihuiz, omomeh teh ihuan neh ticpolihuizqueh:
Neh tlen ipampa tehuatl oyeya tlen nehuatl achi onictlazohtlaya,
Ihuan teh tlen ipampa nehuatl oniyeya tlen huel onimitztlazohtlaya.
Yecce totzalan omomeh, intla tehuatl ticpolihuiz achi:
Nopampa nihueliti nictlazohtlaz occequintin
Ohuihqui tlen neh onimitztlazohtlaya achto,
Yecce intla amaquin techtlazohtlaz
Ohuihqui tlen neh onimitztlazohtlaya achto.


Tlahtocuepaliztli itech Erika Gómez.
Xochitlahtolli itech Ernesto Cardenal.

Friday, July 09, 2010

Amor de música ligera?

"If liberty means anything at all, it means the right to tell people what they do not want to hear."--George Orwell

Amor de música ligera?

No. Colin, contigo aprendí más que a contar acentos en poemas o memorizar versos. Tu enseñanza final fue inesperada, puntual y eficaz, como siempre: que un corazón no puede romperse dos veces (a heart cannot be broken twice) y que una pérdida es en realidad una ganancia. Mi vida es una balanza en equilibrio. Hoy, ¡¡¡hoy es mi cumpleaños!!!! A mis 29 años APRENDÍ. Sí, por fin comprendí tu lección en vez de padecerla. Sí, te moriste y lloré como tonta, como una chiquilla, pero por fin ENTENDÍ que murió tu cuerpo no tu esencia. A mis 29 años puedo decir —sin lágrimas, sin tristezas infinitas, y aceptando lo que no me atrevía a aceptar en público, que no me reponía de tu pérdida— que ya crecí. He madurado. Hoy lo escribo con la naturalidad de la madurez. Ahora hasta lo publico. Colin: soy feliz.

Contigo aprendí de la manera más drástica lo que es el desapego. Fue duro en su momento, hoy recojo el fruto de ese dolor y saboreo su néctar con satisfacción. Sabes Colin, estoy satisfecha con mi vida y con lo que he hecho y verdaderamente no me arrepiento de nada, absolutamente de nada. ¿Cuántas personas pueden decir eso a sus 29 años? No sé. Pero yo sí. ¿Errores? No hay. Miro hacia atrás y todo ha sido tan positivo. Antes tenía miedo de echarlo a perder, hoy no. Ya no. Sé que soy capaz de seguir haciendo las cosas bien. Creo en mí y tomo el control de todos los aspectos de mi vida, para dejar de sufrir y empezar a valorar completa y no parcialmente todo lo que tengo. Todo lo que soy.

Pensé que me deprimiría como en años anteriores por tu ausencia, por lo “perdido”, por lo que fue. No fue así. Hoy palpo, toco, con hechos veo que todo lo que “fue” y lo que “pasó” es como la energía: no se destruye, sólo se transforma, en este caso, en ganancia, en presente. Se acabó el deja vú constante del dolor de tu despedida que aparecía como sombra negra con cada nuevo desenlace trágico. Pienso en G.C. y, aunque sigue siendo trágico para el mundo de la música, ya no es una acumulación de tragedias personales, como si la muerte se sumara a la muerte e intensificara su efecto sobre mí. Es algo que, por más fan que sea, no me corresponde sufrirlo con la misma intensidad con que viví mi duelo por ti.

Mi corazón se ha curtido, la experiencia previa se ha transformado en sabiduría. M.J. —tu tocayo—a pesar de ser un símbolo importante de mi niñez y cuyo arte fue un acompañante constante en los momentos importantes de mi vida, su partida pasa a ser un hecho aceptado, visto con desapego precisamente, inevitable de la vida. Lo he asimilado. Quizá me di cuenta de eso después del fallecimiento de C.M., y como diría Lennon: “I just had to let it go”. Y lo dejé ir, tranquilo, con dulzura, con amor. Porque uno no es dueño de las personas, ni de las vidas de las personas, mucho menos de sus muertes. Hasta eso: hay que respetarles la muerte. Y yo no sabía eso, ni sabía cómo.

La vida es una serie de ciclos que se cierran. Yo estoy cerrando uno: el de la infancia. A mis 29 años dejo la infancia. Pensé que me tomaría más tiempo. Me siento muy afortunada de que fuera antes de mis 30. Hay personas que, por alguna razón, nunca logran experimentar lo que se siente cerrar ese ciclo. Descubro entonces que todo tiene su razón de ser y también eso hay que respetarlo. Ahora intento adaptarme a las circunstancias y sacar lo mejor de todo, de tal forma que nado con la vida, en vez de resistirla. Otra epifanía, Colin.

Hoy se modifican muchas cosas en mi vida. Justo en el día de mi cumpleaños un muy querido amigo me da un abrazo de despedida. Me dolió. Pero hoy no me aferro a los dulces momentos para eternizarlos: acepto su decisión, lo apoyo, le mando mil bendiciones y le dejo la puerta abierta para que lo que tenga qué ser sea con la seguridad, que me da la experiencia, de que la balanza se volverá a equilibrar. Si su ciclo en mi vida ha terminado, lo sabremos en su debido momento. Lo aceptamos con sonrisa, con cariño, con tranquilidad.

G.P. y yo hoy cumplimos un bello ciclo de lazos amistosos. Fue bálsamo de mis momentos trágicos, de mis inseguridades, de mis miedos, de mi ignorancia. Apareció en el momento indicado, y se aleja como el ángel que ha cumplido su misión. Gracias.

Con S.A. fue increíble lo mucho que aprendí en tan poco tiempo, y eso, eso no tiene precio. Lo realmente importante no se compra ni se vende. También quedará como un bello recuerdo que se ha transformado en experiencia, la cual pongo en práctica en los momentos precisos. L.E.S.S., aunque también estuvo ahí en los momentos difíciles, hoy en mi balanza general, sucede que mi decisión fue la correcta y la mejor. Mis mejores deseos para él. ¿Y con qué me quedo? Sólo y simplemente con lo que necesito. Ni más, ni menos.

La edad tampoco me preocupa ya. Antes no quería crecer. Prefería, deseaba morir antes que dejar los “felices 15s”, los “cómodos 20s”, o los “tranquilos 25s”. Ahora no me preocupa, me ocupa. Realmente festejé, como bien sabes Colin, con alegría. Y ese rico pastel de chocolate que fue una delicia para todos, simbolizaba perfectamente el resumen de mi vida anterior: compartí con cada uno una rebanada de mis 29 años, que fueron así, muy deliciosos y satisfactorios.

Te dejé ir Colin, te dejé ir M.J., te dejé ir C.M., te dejo ir G.P. Estoy preparada para dejarte ir, G.C. Dejo ir 28 años para vivir mis 29. Y todo, todo gracias a la primera experiencia, la más dolorosa pero la más didáctica: ¡Gracias! Colin. Valió la pena.

Nada fue ni ha sido de música ligera.



http://www.youtube.com/watch?v=pD16WkUb6m0

Monday, May 10, 2010

Hoy en la roc-k-ola

"If liberty means anything at all, it means the right to tell people what they do not want to hear."--George Orwell


Sencillamente, desde mi niñez, no he podido desprenderme de esta canción....sobre todo por la interpretación, y la música....he aquí la letra.


"Quisiera"


Quisiera:
Que un día por lo menos comprendieras
que tengo tantas ganas de vivir,
que a veces se me olvida la manera
de hacerte feliz,
de hacerte feliz


Quisiera:
que un día disminuyeras los regaños,
y no te diera tanto por sufrir
si a veces se me olvidan los cumpleaños
y cosas así,
y cosas así

Y hoy Mamá, Mamá,
el viento te dirá que dondequiera que ande
estoy contigo
Y hoy Mamá, Mamá,
la lluvia te dirá,
mil cosas que yo a veces no te digo


Quisiera:
que un día comprendieras que a mi modo
me he comportado siempre con amor
queriendo ser el hijo que entre todos
parezca el mejor,

parezca el mejor


Y hoy Mamá, Mamá,
el viento te dirá que dondequiera que ande
estoy contigo
Y hoy Mamá, Mamá,
la lluvia te dirá,
mil cosas que yo a veces no te digo


Y hoy, quisiera recordar
algunas de las cosas que vivimos,
Y hoy, quisiera recobrar
un poco de ese tiempo que he perdido

Sentarme para hablar, sentarme frente a ti
Sentarme a platicar del porvenir...


Letra y música de Sergio Andrade
Del álbum Mis Preferidas (1985)

Tuesday, April 20, 2010

Traducción de Advertising Space de Robbie Williams

"If liberty means anything at all, it means the right to tell people what they do not want to hear."

--George Orwell

Hace un unos cuantos meses, le traduje a un amigo mío --muy querido por cierto-- una canción de Robbie Williams. Mi amigo quedó impactado por la letra, y como originalmente le había enviado un video de Robbie interpretándola en vivo, quedó enganchado y sorprendido de cuánto sentimiento era capaz de transmitir este artista.

Desafortunadamente, he encontrado que las pocas personas que han hecho el esfuerzo de traducirla la traducen mal o de manera incompleta. Y cuando digo mal no me refiero a traducciones literales o a que no siguen una teoría o un enfoque de la traducción que yo considere correcta. Me refiero con mal traducida a que su comprensión del texto es nulo o confunden una palabra por otra, es decir, malinterpretan el texto, por ejemplo, entienden "profits" en vez de "prophets", y otros ejemplos similares.

La siguiente versión al español de Advertising Space está basada en la letra tal cual la canta Robbie en su disco Intensive Care. Esta aclaración es pertinente, ya que Robbie tiende a modificarla en sus presentaciones en vivo (aunque él lo hace sin modificar la esencia del mensaje de la canción, como sucede con algunas traducciones desafortunadas).

Con especial dedicatoria para mi ya fallecido MJ, y para SA, ojalá algún día lo comprendas...



Espacio de Publicidad

No existe en el mundo forma de saber
que había en tu corazón
cuando se detuvo
el mundo entero se estremeció
Había una tormenta dentro de ti

esperando a que Dios terminara con esto
y con la oscuridad hasta el cuello
Todos a tu alrededor eran corruptos
Dí algo

No hay dignidad al morir
y venderle al mundo el último suspiro

aún seguimos peleando por quedarnos
con todo lo que dejaste

Te ví de pie junto a la puerta
al fallecer Marlon Brando
Tenías esa expresión en tu rostro:
espacio de publicidad

Nadie aprendió de tus errores
desperdiciamos a nuestros profetas
de todas formas todo lo que queda
es un espacio de publicidad


Ante tus ojos el mundo estaba en llamas
"Por favor sean pacientes que aún estoy aprendiendo"
al parecer decías mientras seguías elevándote
Te envenenan con compromisos
en qué momento te diste cuenta
de que todos aman tu vida, menos tú

Un agente especial para el hombre
durante Watergate y Vietnam
a nadie le importaba en realidad
¿Tú crees que a la CIA sí?

Te ví de pie junto a la puerta
al fallecer Marlon Brando
Tenías esa expresión en tu rostro:
espacio de publicidad

Y nadie aprendió de tus errores
desperdiciamos a nuestros profetas
de todas formas todo lo que queda
es un espacio de publicidad

Y nadie aprendió de tus errores
desperdiciamos a nuestros profetas
de todas formas todo lo que queda
es un espacio de publicidad
Y, hombre, he visto a tu hija, es linda,
yo tenía miedo pero quería...
oye, chico, se parece tanto a ti


Traducción de Erika G.

Wednesday, April 14, 2010

Crónicas de vida. Re-descubriendo a Sergio Andrade (parte 1)

"If liberty means anything at all, it means the right to tell people what they do not want to hear."

--George Orwell


En esta ocasión les voy a hablar de un ser humano muy polémico del mundo de la música: Sergio Andrade. Mucho se han ocupado las revistas de espectáculos en ventilar detalles de su vida personal para saciar nuestra sed morbosa, que hasta pareciera que ya lo sabemos todo de él. Y resultaría imposible citar todas esas fuentes invaluables de información para que esta página desierta tuviera por fin sus cinco minutos de fama. No. Si he de tener un minuto de fama será con dignidad, con una información recién salida (casi) del horno, para privilegio de mis lectores: las confesiones líricas del cantautor Sergio Andrade.

Todo empezó en noviembre del año pasado. Bajo la denominación de SERGIO ANDRADE y su Grupo, el compositor Sergio Andrade sacó a la venta un disco: cómo pasa el tiempo…! Y la verdad que sí ha pasado, y a una velocidad increíble. (Para aquellos más jóvenes que no saben de quién se trata, les diré que no es cantante de rock, ni metalero, tampoco es DJ ni rapero. Básicamente, es un picudo para hacer música—ya sabemos que para hacer buena música no se requiere de la aprobación de la Asociación de Padres de Familia, ¿verdad?) Pero uno que duda de todo, hasta de su propia existencia, tenía que confirmar que esa calidad musical siguiera vigente. Así que consulté al Youtube y lo primero que apareció fue una rolita llamada Puede morirse ahora, Comandante. Entonces pensé: “si ‘comandante’ empieza con ‘C’ mayúscula, no puede tratarse de alguien más, ¿o sí?” Efectivamente, el video y la letra me dieron la razón. Mi reacción fue inmediata. Le llamé a un amigo: “Tienes qué ver y oír esto. Voy a hacer una crítica”. A lo que él contestó: “¡Pero si tú no tienes ni trinche idea de cómo escribir una crítica y mucho menos una musical!”. Es cierto. Mis conocimientos musicales no superan a los de un niño promedio de kinder. Sin embargo, me di cuenta de que el público y el Artista necesitan algo más que un simple “me gusta / no me gusta”, o peor aún, un comentario caduco tipo “aún sabemos lo que hiciste el verano pasado”. Decidí dar el primer paso y hacer lo que nadie se ha atrevido hacer: mostrar la ignorancia con algunos comentarios.


Lo cierto es que la música del portal es provocadora y uno no puede pasar de largo como si jamás la hubiera escuchado. Sus letras fustigan el sentido común hasta hacerlo emerger (en el mejor de los casos; en el peor de los casos, puede provocar ira irracional de consecuencias inimaginables). La impresión que me dejó fue que ese disco iba necesitar un Parental Advisory (o una etiqueta de advertencia) donde se indicara: “Este producto no es apto para mentes pequeñas”. La canción es un poema musicalizado, declamado con todos sus matices en la voz de su autor, Sergio Andrade. Sorprendentemente, a diferencia de lo que nos pudiera hacer creer el título, no se le desea la muerte al Comandante, ni tampoco es una plegaria para que viva eternamente. Es, en ese sentido, una canción compleja. Debo admitir que necesité escucharla tres veces seguidas y poniendo mucha atención para llegar a ese veredicto. No es una letra que se abra de par en par en la primera estrofa: se va desdoblando poco a poco hasta volverse un manto de confesiones entretejidas en un análisis retrospectivo. He aquí las primeras confesiones del poeta: “…yo era uno de los recién nacidos/ millares de lactantes/ que mamamos su idea
de los senos de madres ansiosas/ expectantes/ lo digo con respeto:/ no nos despierte el sueño…
” En algún momento, el sueño de la Revolución Cubana hizo eco en su joven corazón, como sucedió con muchos otros jóvenes: “…que los hombros de sus fieles entusiastas/ me empujaban/ los mítines suyos los oía en mi alma/ y escuchaba/ repetir chistes sobre sus andanzas/ anécdotas de bien/ logros/ apuntes a su dictadura/ alabanzas…”. Sin embargo, uno crece, la ficción deja de ser verdad para volver a ser ficción, y en el balance final uno encuentra que “…lo importante está hecho.../ y lo deshecho...ni forma de arreglarlo/ y lo que nos faltó... ya ni pensarlo/ no todo en la vida nos resulta a pedir de boca…”, asumiendo la imperfección de las obras humanas. “Puede morirse ahora Comandante”, metáfora que resume bien el dicho “todo por servir se acaba” y, como los buenos caballeros, hay que saber cuándo retirarse.

Después de haber diseccionado la letra de la canción al borde de deshacer el artificio poético que hay en ella, reconstruyámosla para verla en su conjunto. Antes que canción, es poema. Me recuerda un poco el estilo de Ernesto Cardenal, particularmente, en su poema “Oración por Marilyn Monroe”, lleno de recursos ortográficos. Es preferible escucharlo de viva voz, sobre todo si no se sabe la función de cada uno de esos signos. A diferencia del poema de Cardenal, éste se construye en versos cortos, como fragmentados, donde el silencio, la pausa, le da una intención y significado especial a cada línea. No hay puntos entre versos, porque los guiones, dos puntos, paréntesis y comas en vez de separar ideas, las une, hasta el grado de volver ambiguo su significado. Y así es como las declama el poeta Andrade. Una a una se va sucediendo, mientras logra recrear atmósferas que recargan la imagen caduca y senil en una Cuba que pareciera suspendida en el tiempo, como “el avanzar de los crustáceos” (leeeeento), “los asentimientos monótonos de las palmeras”, y los “literarios eternos”. El tono varía entre lo irónico y lo confesional, con un sentido del humor más bien áspero, pero jamás violento; sentencioso, a momentos; al final, etéreo como un mensaje del viento…una verdad que se respira. El estribillo es como un slogan que nos contagia de su ritmo alegre y que terminamos por cantar, en medio de verdades amargas. El final de la melodía es abrupto, como todo final.

La riqueza de su texto no termina aquí. Es vasto su valor literario, pero no viene solo. Es necesario entenderlo en su contexto: el disco doble cómo pasa el tiempo…!